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viernes, 11 de marzo de 2011

Tentación (Sandra Brown)


ARGUMENTO: Lilah Mason ha visto cómo su hermana se enamoraba, se casaba y tenía hijos, mientras ella se preocupaba por canalizar toda su energía hacia su propia carrera profesional. Fisioterapeuta de ánimo invencible y gran compasión, Lilah es una de las mejores profesionales en su campo. Sin embargo, cuando se ve obligada a afrontar un nuevo y complicado caso, se da cuenta de que no sólo ha conseguido cambiar la vida de su paciente, sino que éste ha cambiado también la suya.
Nunca había tenido un paciente más duro de pelar que Adam, lo que supone para ella un desafío a cada paso que da. Sin embargo, Lilah está decidida a ayudarle a recuperar el tiempo perdido. Pero no se da cuenta (hasta que ya es demasiado tarde) de que, mientras ayuda a ganar la batalla a Adam, él está ganando su corazón... Adam le hace cuestionarse sus ideas preconcebidas sobre los hombres, sobre el amor y, en especial, sobre sí misma. Como ahora su labor profesional está entrando en conflicto con sus deseos pasionales, Lilah se ve obligada a plantearse la manera adecuada de reconducir estos dos ámbitos de su vida.

OPINION: A mí me ha encantado. ES un tema que siempre me ha atraído (esto del chico postrado en una cama e indefenso) aunque este libro cayó en mis manos por casualidad. Lilah es una chica un tanto alocada que viste desenfadadamente y tiene unas ideas muy liberadas del amor y el sexo. Se ve que se ha dedicado a su profesión en cuerpo y alma, quedando relegado a un segundo plano el tema de formar una familia o encontrar una pareja estable.
Elizabeth es la hermana de Lilah (por lo que se ve, la autora ya escribió sobre la historia de ésta cuando conoce a su actual esposo). Tiene una relación profesional con Adam Cavanaugh, aparte de ser éste ya casi parte de la familia.
Adam ha sufrido un grave accidente escalando una montaña y quedado postrado en la cama. Según el médico, tiene posibilidades de recuperarse si no tarda en recibir una buena terapia.
Elizabeth le ruega a su hermana que por favor se haga cargo de este paciente y Lilah se niega en redondo, puesto que ya conoce a Adam y cada vez que se han encontrado han terminado mal. Lilah dice aborrecerlo, detestarlo y despreciarlo, y que lo mismo sucede al contrario.
Finalmente se deja convencer por la elevada suma de dinero que recibirá a cambio, porque tendrá que viajar al paraíso hawaiano y porque le han garantizado que tendrá control total sobre la terapia (es decir, sin nadie cuestionando sus métodos). Ella sabe que se ha de mostrar zalamera y agradable, mientras que él podrá permitirse ser un perfecto cabrón y salirse con la suya.
Adam tampoco quiere saber nada de ella (en realidad de ningún fisioterapeuta), pues prefiere seguir nadando en su miseria y lamentarse de su estado.
Habrá tensión sexual, Adam comienza a tener el comportamiento típico (según Lilah y su experiencia) en un hombre sano que ha sufrido este tipo de accidente, convirtiéndose en un sexista abusivo solo para demostrarse a sí mismo que sigue siendo un hombre.
Los comentarios obscenos y las proposiciones insolentes (usados por Adam para dar rienda suelta a su frustración) empiezan a hacer mella en ella.
La terapia es muy dura y hay momentos en que él quiere abandonar, pero Lilah no se lo va a permitir.
Hablando de los personajes, tanto Adam como Lilah son un encanto, cada uno dentro de su papel. Y no tiene desperdicio el empleado asiático de Adam en la isla, Pete. Porque Elizabeth y su esposo aparecen un poco empalagosos.
El final es bastante previsible, lo normal en una historia romántica, y pese a no ser una historia muy original, yo he disfrutado bastante. La pena es que al final, casi que te hacen falta unas cuantas páginas más para aclimatarte a la idea de que estás a punto de ponerle el broche final. Porque ves que se va acercando el final y que tan solo te quedan doce paginas para terminar, por ello, la autora podría haber empleado un poco más de energía en rematarlo como Dios manda, y no de forma tan apresurada.

CLASIFICACION: Yo le pondría un 9, (no lo redondeo al 10 por eso de que me hacían falta un par de páginas más para sentirme más satisfecha)

La boda (Julie Garwood)


--Connor todavía es un chiquillo cuando jura a su padre moribundo que no descansará hasta vengar su muerte. Con tal legado encima, lo más normal es que cuando pasa el tiempo se haya transformado en un hombre resentido. Pero también es un fiero guerrero, sigue con la labor que le encomendó su padre, acompañado de sus fieles amigos y servidores.
--Secuestra a Brenna que ha sido prometida en matrimonio a MacNare, archienemigo de Connor MacAllister. Pero resulta que esta mujer fue la que de pequeña le pidió en matrimonio tres veces. Ahora tiene la excusa perfecta para desobedecer las órdenes de su hermano y jefe de clan Alec Kincaid.

--Lo que más me gusta es que Connor suele estar rodeado de cinco de sus más leales hombres que además son sus amigos y entre todos forman una piña. Me encanta la trampa que le tienden a Brenna para que pida en matrimonio a Connor.
--Brenna es una mujer que me cae bien desde el principio, porque es bastante independiente pero muy despistada, va dejando sus cosas por ahí y luego no lo recuerda, lo mismo que toma lo que no le pertenece sin darse cuenta.
--Connor tiene que armarse de paciencia para soportarla y aunque insiste en dejarle claro a Brenna lo que debe hacer y cómo ha de comportarse, al final siempre acaba cediendo a los manejos de ella, pero sin darse cuenta de que ya ha caído en las redes de esta mujer.
--Una de las cosas que más me gusta es la relación que tiene él con sus hombres. Le respetan como a un jefe pero le tratan como a un amigo, de hecho, sus dos comandantes son los chicos a los que salvó de la muerte cuando era pequeño. Sobre todo estos dos: Crispín y Quilan, le brindan el apoyo y la amistad de unos hermanos, de hecho son los únicos con el valor suficiente para contrariarlo y reír a su costa (aparte de Brenna).
--Sin embargo, como en toda historia que se precie, hay un malo malísimo, que en esta ocasión, está en complot con otros, lo que hace que durante todo el relato no dejemos de preguntarnos por su identidad.
--Mención aparte es la madrastra de Connor, que es para echarle de comer aparte. Es una mujer entrometida y quisquillosa, que con buenas palabras llega para fastidiarle la vida a Brenna. Y si con ella no tenemos suficiente, aparece en escena Raen, el hermanastro de Connor y que llegará también para complicar un poco más la ya poco plácida existencia de lady Brenna.
--Lo que no me gusta es la costumbre de los hombres de esta época de decir "eres mía" o "me perteneces"

¿Puntuación?... le doy un 8. He disfrutado enormemente.

Guerrero de Leyenda (Karyn Monk)

El clan MacKendrick no sabe de luchas ni de armas. Lleva siglos cultivando las bellas artes y la artesanía, sin preocuparse de fortificaciones ni de protección. Pero ahora que su jefe ha muerto asesinado por el temible Roderic, sólo les queda una esperanza: el Lobo Negro. Ariella MacKendrick, como jefa de su clan, sabe que es la encargada de proteger a los suyos y también sabe que sólo podrá hacerlo desposándose con un jefe valeroso que consiga el respeto de su gente. ¿Será de verdad el Lobo Negro su última esperanza? Ya solicitaron su ayuda una vez y sólo obtuvieron el silencio como respuesta. Pero en esta ocasión está dispuesta a hacer cualquier cosa para lograr su ayuda, aunque para ello deba olvidar el orgullo y arriesgar su corazón.

EL LOBO NEGRO
Hubo un tiempo en que Malcolm MacFane era conocido como el Lobo Negro, un jefe admirado y temido, respetado por su clan y por los clanes vecinos. Pero de aquel legendario guerrero sólo queda un cuerpo herido y un espíritu atormentado. Malcolm lo perdió todo y se sabe responsable. Por eso no puede soportar la sola idea de que alguien le recuerde como el valeroso guerrero que fue, como el mítico Lobo Negro capaz de arriesgar su vida por las causas más justas. Y mucho menos si quien se lo recuerda es un impertinente mozalbete con rasgos y formas demasiado parecidos a los de una mujer...

LA BELLA ARIELLA
Bajo su disfraz de hombre, Ariella observa el deterioro del Lobo Negro, un hombre con el cuerpo maltrecho y la mirada cargada de odio y dolor. ¿Cómo es posible que fuese él el escogido por su padre para desposarla y heredar el título de jefe de su clan? Quizás si pudiese acercarse un poco más, descubriría alguna cualidad oculta. Pero el Lobo Negro no debe nunca descubrir que es ella, Ariella MacKendrick, quien ha recorrido el país para solicitar su ayuda. A pesar de que una extraña fuerza parece, inevitablemente, acercarle a él.

La historia comienza con la agonía y la muerte del jefe del clan MacKendrick a manos de un hombre despiadado que tiempo atrás habían acogido en el castillo. Este solo busca una espada mágica, que se supone que pasa de jefe en jefe y le otorga poderes para la lucha y que todo el clan deba rendir sumisión al que la porte.

La heredera del clan acude en busca de un legendario guerrero al que llaman el Lobo Negro, que se supone que iba a desposarla y también a heredar la maravillosa espada. Cuando tuvieron problemas lo enviaron a llamar pero nunca llegó para ocuparse de la defensa del castillo. Cuando la heredera, Ariella, llega a la aldea donde éste vive, descubre que es una sombra de lo que las leyendas cuentan de él. Es un hombre tullido y dado a la bebida para mitigar el dolor que siente por las cicatrices que porta después de su última batalla. Ariella se entera entonces que el Lobo Negro ya no lidera ningún clan, y que fue expulsado del suyo y obligado a dejar de usar el apellido de su padre, debido a que es el responsable de una matanza que tuvo lugar en el clan que lideraba.
Ariella (que se ha hecho pasar por un muchacho, desgreñado y sucio) y dos de los más fieles hombres del clan MacKendrick logran convencer al Lobo Negro y a su leal amigo Gavin a que acudan a su castillo a cambio de una buena remuneración.

El caso es que llega al castillo de los MacKendrick y allí es recibido con muchos honores pero sin apenas entusiasmo al ver a un hombre maltrecho que no es como imaginaban y que además viene sin el ejército que todos esperan.

Pero poco a poco se va ganando el respeto de la gente del clan, cuando empieza a adiestrarlos para que sepan defenderse. Estos comienzan a tomarle cariño, así como la propia Ariella, que también va sintiendo algo especial por él.

Hasta aquí puedo contar para no desvelar algunas incógnitas que hacen que ciertas partes queden aclaradas.
¿Qué me ha gustado más de la historia?... Pues la historia en sí misma, la aventura, el toque de humor y muchos highlanders con sus tartanes que me vuelven loca.

En serio, tiene unos personajes secundarios de lo más especial. Por un lado está Gavin, que enseñó a Malcolm todo lo que sabe sobre la lucha. Él se ha convertido en su mejor amigo. Andrew y Duncan, que acompañan a Ariella cuando va a buscar al Lobo Negro. Niall que está enamorado de ella y que parece que va a crear problemas, y cuyas continuas críticas son evidentes. Y por último los dos ancianos, Dugald y Angus, que ponen ese punto de humor y que son incondicionales de Malcolm desde el principio.

Me gusta la relación de Malcolm con Ariella, y la conexión inmediata que tiene con ella cuando aún piensa que es un muchacho. Me gusta la forma en la que él actúa, no es como en las novelas románticas, como estamos acostumbradas. Es un hombre lisiado que es consciente de sus limitaciones y al que le supone un gran esfuerzo levantarse por la mañana.

Lo que empieza siendo una especie de empleo, se va transformando en una de las razones por las que se levanta por las mañanas y por las que acude al alcohol cada vez menos, aunque de este modo no consiga aliviar y mantener a raya sus múltiples dolencias.

En definitiva, es una de las pocas historias donde el hombre no está continuamente caliente y, como describen las autoras, inflamado de deseo. Hay mucha ternura, mucho amor, y escenas amorosas las justas y muy justificadas. Por eso me ha encantado y me he enamorado hasta el punto de poner esta autora entre mis favoritas. Historia digna de hacer una miniserie.

Puntuación: 10